Infidelidad en la custodia de documentos: absolución del guardia civil
El delito de infidelidad en la custodia de documentos exige un análisis situacional concreto del nivel de lesividad, y no basta la mera conducta materialmente ocultadora. Así lo recuerda el Tribunal Supremo en una sentencia que absuelve a un agente de la Guardia Civil condenado por este delito.
Un delito que exige un análisis situacional de la lesividad
El artículo 413 del Código Penal castiga a la autoridad o funcionario público que, a sabiendas, sustraiga, destruya, inutilice u oculte documentos cuya custodia le estuviera encomendada por razón de su cargo. El Tribunal Supremo recuerda que la acción debe revestir una entidad antijurídica específicamente penal que la distinga de las irregularidades disciplinarias.
Para apreciar el delito de infidelidad en la custodia de documentos, el sujeto debe actuar con un dolo reforzado, consciente de que impide que el documento cumpla su función. Esto exige precisar, en cada caso, qué función cumplía el documento, si existía obligación legal de remitirlo y en qué medida esa omisión afectó al bien jurídico protegido.
La obligación de remisión como presupuesto de tipicidad
El artículo 284 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, tras la reforma de 2015, regula la obligación de remisión de atestados al Juzgado e introduce importantes excepciones. El Tribunal Supremo aplica su doctrina sobre el delito de denuncia falsa: cuando no se identifica autor conocido, el atestado queda archivado sin generar perturbación de la Administración de Justicia.
Por ello, en el delito de infidelidad en la custodia de documentos, la obligación de entrega actúa como un presupuesto de tipicidad que debe estar acreditado antes de valorar la intensidad del incumplimiento.
Los déficits probatorios de las sentencias de instancia
El Tribunal Supremo constata que las sentencias de instancia omitieron analizar el contenido de los atestados hallados en el domicilio del condenado, dato imprescindible para determinar si existía obligación de remisión. Las referencias testificales se limitaron a describir procedimientos generales, sin valorar los atestados concretos.
El registro informático excluye la afectación a la función de conservación
Todos los atestados intervenidos aparecían registrados en el sistema informático de la Guardia Civil. El Tribunal Supremo concluye que el cumplimiento de cualquier orden de remisión no habría dependido de las copias impresas del domicilio, sino del registro digital al que la Guardia Civil tenía acceso.
El caso: cuarenta y seis atestados hallados en un domicilio
Un agente de la Guardia Civil fue cesado en septiembre de 2017 y trasladado de destino. En un registro de su domicilio se hallaron cuarenta y seis atestados policiales que no habían sido remitidos al Juzgado de Guardia, lo que motivó su condena por un Tribunal del Jurado, confirmada después por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid.
La absolución no equivale a irrelevancia jurídica de la conducta
El Tribunal señala que la conducta podría haber dado lugar a otras formas de reproche penal o disciplinario, aunque la condena por infidelidad en la custodia de documentos requería un nivel probatorio que no se alcanzó.
El fallo del Tribunal Supremo
El Tribunal Supremo estima el recurso de casación, casa y anula la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, y dicta segunda sentencia absolutoria, con costas de oficio.